El celo de las gatas

En el ciclo sexual de las gatas hay diferentes periodos y el celo es el momento en el que puede aceptar al macho para la cópula. CuandGata en celo.o una gata está en celo es fácilmente reconocible porque suele maullar mucho y muy alto.

El primer celo que tendrá una gata será cuando alcance la pubertad. Un dato muy importante es saber que ya en el primer celo las gatas (en algunos lugares se le llama regla o menstruación de las gatas, no siendo correscto llamarlo así) se pueden aparear y quedar preñadas, así que desde ese primer celo nuestra gata ya sería fértil. Se aconseja esperar al segundo celo o incluso varios más, si queremos que se reproduzca, para que nuestra gata esté totalmente desarrollada.

¿Cuándo tienen el primer celo las gatas?

Las gatas suelen tener su primer celo entre los 8 y 10 meses de vida. Este es un dato que varía porque no es sólo la edad la que desencadena el celo, sino que hay otros factores que intervienen tales como:

¿En qué época del año tienen el celo las gatas?

Lo normal es que el celo de las gatas se dé en primavera, que es cuando aumentan las horas de luz y el tiempo mejora y pueden llegar a tener varios celos en intervalos de 2 o 3 semas. Ahora bien, decimos que es “lo normal” porque a menudo las gatas que viven en el interior de nuestras casas donde hay calefacción y luz artificial, pueden tener celo aun incluso en invierno. La calefacción y la luz artificial provoca que su organismo crea que se encuentra en una “falsa primavera”.

Las fases del ciclo reproductivo de las gatas

El ciclo reproductivo de las gatas se divide en 4 fases: proestro, estro, metaestro y anestro. Cada una de estas fases se distingue fácilmente por el comportamiento de nuestra gata y su duración.

Ventajas de la castración o esterilización

Como en otros casos también con las gatas existe la “creencia popular” de que deben criar al menos una vez en su vida para que gocen el resto de ella de una salud mejor. Nada más lejos de la realidad ya que se ha demostrado que la castración precoz minimiza el riesgo de que nuestra gata padezca de adulta algunas terribles enfermedades como tumores mamarios o de útero. Ambas enfermedades suelen conllevar tratamientos muy costosos, agresivos para el animal y que en la mayoría de casos tienen un final fatal para nuestra mascota.

La castración o esterilización además tiene otras ventajas añadidas como son evitarle y evitarnos pasar por el mal trago del celo de una forma innecesaria si no queremos que nuestra gata críe. No sufrirá los cambios de carácter que hemos descrito en cada una de las fases del celo. Evitaremos también embarazos no deseados, claro está. No tenderá tanto a escaparse. Y ni ella ni los machos de alrededor, al no estar en celo, no marcarán nuestra casa con sus orines que tan desagradable olor dejan.